Inicio Espectáculos El polémico final de la miniserie ‘Detrás de sus ojos’, explicado

El polémico final de la miniserie ‘Detrás de sus ojos’, explicado

Tras ‘Unorthodox’ y ‘Gambito de dama’, una nueva miniserie arrasa en Netflix: ‘Detrás de sus ojos’. Basada en la novela homónima de Sarah Pinborough, la adaptación está protagonizada por Simona Brown, Eve Hewson y Tom Bateman. Un peligroso triángulo amoroso que termina convertido en un thriller con cierto espíritu de cine de género de los años 80 y 90, especialmente, por su intricado final.

Realmente, ‘Detrás de sus ojos’ son dos series en uno. Inicialmente, es un sexy thriller en el que una madre soltera, Louise (Brown), inicia una aventura con David (Bateman), un apuesto treintañero al que conoce en un bar y que, poco después, descubre que es su nuevo jefe, un terapeuta del cual ella será la recepcionista de su consulta y que, además, está casado con Adele (Hewson).

El polémico final de Detrás de sus ojos de Netflix, explicado: ¿Quién es en realidad…?

Con una trama digna de películas como ‘Experta en bodas’, la miniserie creada por Steve Lightfoot opta por ir hacia la intriga y el suspense, siendo el penúltimo capítulo el que altera completamente la trama, que parecía ir más en la línea de ‘El cartero llama dos veces’ o ‘Atracción fatal’, con un brutal giro narrativo, convirtiendo a la miniserie es una versión B de ‘La invasión de los usurpadores de cuerpos’ o de un episodio de ‘Rumbo a lo desconocido’.

Y este giro está relacionado con las proyecciones astrales, que en la serie es posible. Se trata de un fenómeno en el que una persona es capaz de proyectar su alma fuera de su cuerpo, como sucede en producciones de Disney como ‘Soul’ o ‘Doctor Strange’. Es una experiencia extracorporal en la que alguien puede verse a sí mismo en un espacio ya conocido y en el que no está presente, dejando atrás su cuerpo temporalmente.

Este fenómeno, que introduce la ciencia ficción en la miniserie, lo domina Adele, quien lo ha utilizado para poder espiar a su marido y que sabe que este tiene una aventura con Louise. Dicha habilidad se la enseñó a Adele su amigo Rob (Robert Aramayo), a quien conoció durante su estancia en un psiquiátrico, donde buscó refugio tras el trauma de la muerte de sus progenitores en un incendio.

Rob o, mejor dicho, su diario, serán fundamentales para la trama, pues este acaba en manos de Louise, quien también desarrolla el poder de la proyección astral. Ahora bien, antes la recepcionista será víctima de las manipulaciones de Adele, quien le ha hecho creer que David no es el apuesto galán que aparenta, sino un frío asesino, pues fue él quien mató a Rob y tiró su cuerpo al pozo que está en la casa familiar de Adele.

Convencida de que su amante es un asesino, Louise envía una carta a la policía para denunciar el caso, aunque no puede aportar prueba alguna de sus sospechas. No obstante, gracias al encuentro que Louise tiene con Marianne (Eva Birthistle) en Brighton, quien le revela que Adele le acusó de tener un idilio con su marido, comienza a sacar otras conclusiones, dándose cuenta de que Adele ha sido la mano que estaba detrás de esta intriga.

Al darse cuenta de que David no es el villano ni el asesino, sino Adele, Louise decide reunirse con él y explicarle todo lo sucedido. Él decide entregarse a la policía para aclararlo todo. Mientras, Louise le advierte de que no se ponga en contacto con su esposa y evite responderle. Sin embargo, eso no impide que la recepcionista sí tome una llamada de Adele.

Esta le revela toda la verdad a Adele, aunque ya lo sabe gracias a su poder de proyección astral. Cuando le comenta que David ha ido a la policía a confesar, Adele, angustiada, le insinúa a Louise que escribirá una carta confesando la verdad, que Rob no murió asesinado, sino de una sobredosis y que ella lanzó su cadáver al pozo por temor, y que va a quitarse la vida en la casa familiar, inyectándose heroína.

Louise, quien a pesar de saber que Adele es una psicópata, que vigila y espía a su marido y que es capaz de cualquier cosa para recuperarlo, decide ir a salvarla y va hasta la casa familiar. Y es ahí cuando ella cae en la trampa. Al estar la residencia en llamas, Louise no puede entrar para salvar a Adele. En lugar de llamar a los bomberos, opta por hacer una proyección astral, con la que intenta salvar a la malograda esposa de su amante.

Loading video